Chris Mooney, un académico y periodista interesado por la ciencia en la política, lo define como el “efecto del idiota inteligente”. Y dice: “las personas políticamente sofisticadas e informadas a menudo están más sesgadas y resultan más difíciles de persuadir que los ignorantes”.
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La intelligentsia catalana, ¿es realmente inteligente? - ABC.es
Este señor Mooney no esta "descubriendo la América". Ni "inventando el agua tibia". POR SUPUESTO QUE LOS IGNORANTES SON MÁS FÁCILES DE PERSUADIR.
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